El poeta

El papel del autor en la literatura canaria

La publicación de la antología “Poesía Canaria Última” en 1966 marcó un hito en la literatura hecha en las islas. Aquel libro era el reconocimiento y la expresión de un nuevo grupo de poetas con voces propias pero entrelazados por una vida cultural conjunta que formaba parte de la ebullición del archipiélago en la década de los sesenta.

Fernando Ramírez fue uno de los protagonistas de este colectivo que se encontró en los recitales, en la labor editorial y en los suplementos literarios, como los de “El séptimo día” y “Cartel de las letras y las artes”, que coordinó junto a Eugenio Padorno.

Labor editorial y publicaciones

En 1963 Fernando fundó y codirigió con Lázaro Santana la colección literaria Tagoro, donde, entre las publicaciones de muchos autores, destaca la recuperación de gran parte de la obra de los poetas modernistas Alonso Quesada († 1925) y Domingo Rivero († 1929), cuyas figuras se convierten en bandera de todo el grupo.

También en Tagoro, Fernando Ramírez edita sus poemarios “Mar que yace” (1964) y “La piedra y el recuerdo” (1966). Sin embargo, “En busca de mi barco”(1968) y “Mujer sentada”(1976) no llegaron a publicarse en su momento pese a ganar, respectivamente, el segundo lugar en los premios Antonio de Viana y Tomás Morales.

Vuelta a la poesía, los últimos años

Al finalizar los años setenta la vida pública de Fernando como poeta prácticamente desaparece. Este silencio se debe, principalmente, a su entrega a la vida familiar y profesional, como periodista en el extinto ‘Diario de Las Palmas’.

A partir de 1999 podemos hablar de su reaparición en la escena literaria de las islas, gracias a los premios de poesía organizados por la asociación aruquense Tertulia P. Marcelino Quintana, en los que participó como jurado hasta su muerte.

Pero no será hasta el año 2009, pocos meses antes de su fallecimiento, en marzo de 2010, cuando recopila toda su obra, la publicada y la inédita, en una versión revisada y bajo el título de “Obra poética”, editada por TEPEMARQUIA.